Paris; 28-09-05
(...) se hace camino al andar. Llevo días caminando, paso tras paso, sigo invadido por múltiples preguntas y oraciones en búsqueda de no sé qué. En cualquier caso, me estoy familiarizando cada día mas con estas calles tortuosas que a cada vez que las recorro me llevan a un nuevo
lugar, una nueva plaza, un nuevo parque, quién sabe, quizás hacia una nueva razón para quedarme. Me digo que no tengo gran cosa que perder, en cualquier caso, podría volver a cambiar de lugar, de calles, de plazas, de parques y seguir buscando. Que difícil que es despegar pero cuan placentero es planear.
La verdad es que cuanto mas grande se me hace el mundo, más accesible se vuelve. Y cuanto mas accesible, una vez he aprendido a deslazar lazos, nada me impide seguir caminando, simplemente debo perder el miedo a caminar aun cuándo no hay camino. Y me da la impresión que siempre se me abre una nueva oportunidad, nuevas razones por lo que quizás sea absurdo buscar motivos que me aten aquí. De momento, París me atrae con la fuerza centrifuga que crean sus "arondissements".
Sin embargo, mis raíces quedan en casa: El amor de mi madre derrochado en cada gesto, cada cena, cada..., las jam sessions iniciadas con la línea de bajo de Chamaleon a la luz de una vela, los vinos agrios del Harlem, la magia del Paseo de Gracia, relaciones que fortalecer, la profundidad del mar...
Parece mentira, tan grande que es y ni siquiera en los días mas claros se deja ver ni desde el punto mas alto de Montmartre. Lo hecho de menos así que mi cama revuelta tras una noche de bolo y haber despertado temprano para ir al trabajo.
Curiosa palabra le de "trabajo": odiada por muchos, deseada por todos (o vice-versa). Una sociedad que nos obliga a generar dinero de tal forma, que si no lo haces, puedes llegar a sentirte como el último de la cadena alimenticia. Trabajar para comer? que ironía. Quizás solo se trate de trabajar para sentirte participe del todo. Y es que en estos días, a menudo me he sentido apartado del sistema; acaso he entrado en Matrix!! No, no lo creo, pero si es verdad que la realidad humana es muy relativa, y sin duda estoy aprendiendo de ella. Aunque por su naturaleza variable, no pueda fiarme de ella. Por esa razón, prefiero no afirmar nada: Caminante no hay camino...
Yo sigo andando y en cualquier caso, acumulo bagaje, bagaje sin precedentes, bagaje sin precio, lo cual me hace sentir afortunado. Creo que de cualquier situación debo aprender: He aprendido a contentarme con lo que tengo. Y es que mirando atrás, nunca jamás me ha faltado de nada. Y a menudo deseamos lo ajeno sin disfrutar lo que tenemos al alcance, y en tantas ocasiones lo tenemos tan cerca que somos estúpidamente incapaces de verlo; (Search in U). Así que pienso que en los días que venideros, quizás dedique mas tiempo a mirar y mas tiempo a escuchar...
Os quiero
SERGE









